En cada uno de nosotros predomina más un alma u otra pero debemos tratar, según Platón, que nos guíe siempre la razón.
lunes, 31 de octubre de 2016
Platón_ El alma
Platón en su diálogo Fedro, utiliza la alegoría del carro alado para explicar la naturaleza del alma. Explica que el alma es un carro alado que es dirigido por el auriga. El auriga sería la parte racional del alma que debe controlar a las otras dos: la irascible y la concupiscible. La concupiscible sería el caballo que se deja llevar por las pasiones y los impulsos, mientras que la irascible sería el caballo obediente y bueno que obedece al que lleva el carro.
En cada uno de nosotros predomina más un alma u otra pero debemos tratar, según Platón, que nos guíe siempre la razón.
En cada uno de nosotros predomina más un alma u otra pero debemos tratar, según Platón, que nos guíe siempre la razón.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario